La mañana del 2 de agosto discurría plácida y agradable dentro del circulo más íntimo, el estrictamente familiar porque este año la pandemia no permitió que se amplíe como Fany lo habría querido: rodeada de todos sus amigos.

Pero no os preocupéis porque la mañana concluyó como una monumental sorpresa ¡Fany recibió de parte de Jesús una petición de matrimonio! ¡Preparaos que se viene una boda por todo lo alto!